Durante dos meses se encerró con Chaplin en el hotel Ambassador y se dedicaron a orgías sexuales y culturales

DESDE HACE TIEMPO TENIA GANAS DE CONTAR SOBRE ELLA, una actriz que hace algunos años me impactó por su personalidad, espíritu independiente e indómito y su trabajo dentro de la industria del cine. Sensualidad, firme carácter, y su voracidad intelectual, convertían la agitadísima vida de Louise Brooks en la mejor encarnación de una chica escorpión. Ella nació el 14 de noviembre de 1906 en Cherryvale, cerca de Kansas. Desde los cinco años, esa hermosa niña arisca lucía el corte de pelo que la haría tan famosa y que copiarían millones de mujeres en el mundo, aún en la actualidad.
-
Con sus padres L.P.Brooks, Myra y sus hermanos Martín, Theodore y June, Louise creció en Wichita, la ciudad más grande de Kansas. De niña se la pasó rodeada de libros y de música. De hecho se dice que su padre acumuló tantos libros en su casa de catorce habitaciones que los cimientos se hundieron por el lado de la biblioteca. Como cualquier niña aspirante a artista Louise montaba sus propias obras, bailes e inventaba historias y los niños del vecindario acudían a verla.

Leía con fervor las obras de Dickens, Thackeray, Carlye, Darwin, Emerson, y Twain pero su vida era Goethe. No sorprendía por eso que en las pausas de los rodajes se le viera leyendo en los camerinos y que la literatura fuera su gran pasión pues a los 14 años ya llevaba un Diario donde detallaba minuciosamente detalles de su vida que más adelante le ayudarían en su obra autobiográfica Lulú en Hollywood. En la escuela destacaba en Inglés, Latín, Matemáticas, y Sociales. Un halo de reprobación la rodeaba pues sus vecinos le temían por su rebeldía, extravagancia y vocabulario crítico.
-
Se llevaba mejor con su padre porque la relación con su madre era caótica. También era considerada toda una Lolita pues a los catorce años se enamoró de un hombre casado, años más tarde se referiría a él como uno de los corruptores sexuales de su juventud. Otro corruptor había sido un tal Mr. Flowers, pintor de brocha gorda que trabajaba en su casa cuando ella tenía 9 años y que la había ultrajado, aunque la madre excusa a éste sujeto porque según ella, Louise lo “provoco”.

Después la invitaron a la compañía de Danza de
Ted Shaw al cumplir 15 años por lo que, emocionada, emigró a
Nueva York con la intención cliché de ser artista reconocida. Louise resaltaba en dos sentidos: por su extraordinaria belleza y por una profunda
fuerza interior pero esa fuerza le traía muchos problemas con los demás por su fuerte carácter por lo que al poco tiempo fue expulsada de la compañía de danza. Además su nivel intelectual no le ayudaba mucho en el plano amoroso porque los hombres se sentían cohibidos con su inteligencia y ninguno de ellos podía hablar sobre autores y obras con la facilidad que ella lo hacía. Motivo por el cual se traslada a vivir al hotel Algonquin donde estaba toda la bohemia intelectual de Nueva York.

Se ganó el apodo de
“La Orquídea Negra” pues sólo tenía quince años y su vida sexual era agitada y motivo de reproche social. Hastiada de la doble moral gringa, un día, dejó todo y se largó con su mejor amiga a
Europa, hizo amigos y destacó como “la primera mujer que bailó el charleston” en un medio rico y decadente ahí conoció a la diosa
Marlene Dietrich (otra de mis favoritas) a quien, por las vueltas que da la vida, volvería a ver años después en situaciones más favorables.

Louise era tan genial que, por
su cultura literaria, se daba el lujo de parodiar a algunos críticos. A los 18 años, un critico de
The New York Times se quedó dormido de borracho en el estreno de
“No,no, Nannete” entonces Louise escribió en su lugar una reseña extraordinaria para el periódico que de tan bien elaborada que estaba, fue imitada por otros prestigiosos críticos. La sociedad envidiosa, como siempre, le tiraba muy mala onda. La criticaban porque a ella sólo le interesaban la ropa, el alcohol, y los intelectuales como
Aldous Huxley algo normal en una chavita de su edad.

Pero en 1925 Louise conoció a “el hombre más desconcertantemente complejo que jamás ha existido” ¿Quién? Charles Chaplin quien la cautivó y se encerraron en el Hotel Ambassador por dos meses junto con otra pareja y se dedicaron a orgías sexuales y culturales, tocar el piano, bailar, y actuar. La gente criticaba a Louise por despojar el sexo del tabú que la hipocresía le había impuesto; su directores explotaron ese lado de ella llamándolo “Eso” que más tarde sería conocido como sex-appeal antes de que se pusiera de moda, o sea que Louise fue la pionera.
-
Se casó con el director Eddie Sutherland y su luna de miel fue en el Hotel Ambassador pero a diferencia de la vez con Chaplin, esa vez sólo duró dos días. Sus inclinaciones intelectuales y su amor por la literatura la hacían extraña en Hollywood donde nadie lee, a diferencia de sus amigos intelectuales de Nueva York. Ella vivía adelantada a su época, como les ocurre a las grandes.

Por tal motivo Pabst la admiraba a tal grado de que sin realizar una sola prueba, había derrotado a 1.600 aspirantes para el papel de Lulú, el personaje femenino más significativo de la literatura alemana después de Margarita del “Fausto” Y así fue como Louise se quedó en el protagónico de la película muda más famosa de todos los tiempos “La Caja de Pandora” Marlene Dietrich quedó furiosa porque ella juraba que Lulú era su papel y ¡tómala! El personaje de Lulú es en orden sucesivo, amante, adultera, prostituta, viola con su conducta todos los valores de la Alemania Guillermina.
-
También participió en “Tres páginas de un diario” dirigida por Pabts donde baila, copula y bebe ganándose de nuevo las criticas y mientras en Europa es un suceso; en Norteamérica los productores la ignoraban. Hastiada de Hollywood y las pocas oportunidades que recibía vuelve a Nueva York donde pasa un tiempo antes de regresar a su natal Wichita y comienza una dolorosa y larga expiación. Sólo los libros la mantienen viva. Se convierte al catolicismo para descubrir el placer de pecar, confesarse y volver a pecar acostándose con un hombre que le paga por hacerlo y refugiándose en los libros.

Tiempo después escribe una novela autobiográfica que destruye para que el estigma de su vida siga vivo. Un fan comienza a enviarle cartas que Louise contra su costumbre contesta; el hombre queda sorprendido ante el hecho de que su ídolo cinematográfico sea una excelente escritora, y se convierte en uno más de sus amantes sexuales. La belleza de Louise inspira la tira cómica Dixie Dugan y la serie sadomasoquista Valentina. Su libro Lulú en Hollywood tiene un gran éxito de critica y se convierte en fuente de primera mano a la hora de intentar descubrir pasajes importantes de su vida.
La noche del 8 de Agosto de 1985 Louise Brooks muere de un ataque al corazón. Como último adiós interpretaron el "Himno a la Alegría” de Beethoven. Su muerte fue noticia de primera plana en muchos diarios de Europa mientras que en Norteamérica casi fue ignorada.
Aplausos para el creador de este videoclip de excelente edición
Aunque pasen los años, ¡tus fans siempre te amaremos, Louise!

1906- 1985